El espacio es una fuente de inspiración que invita a observar, imaginar y explorar. Puede ser un tema interesante para crear con atención plena, porque ofrece muchas posibilidades para experimentar con colores, formas y texturas. Prepara un espacio para crear. Busca un lugar donde puedas trabajar durante un rato con la menor cantidad posible de interrupciones. Deja espacio para explorar. No hace falta planificar cada detalle antes de empezar. Puedes dejar que una forma invite a la siguiente y observar cómo evoluciona el proceso. Vuelve una y otra vez al momento presente. Es normal que la mente se distraiga o empiece a juzgar el resultado. Cuando lo notes, puedes volver a la experiencia de pintar: el movimiento de la mano, la textura del papel, la mezcla de los colores o la respiración. Experimenta con los materiales. Prueba distintas combinaciones de colores, pinceles o técnicas, no para conseguir un efecto determinado, sino por curiosidad y por el placer de explorar. Da prioridad ...