Infinito Mindfulness cumple 2 años
Hoy se cumplen dos años desde que nació mi proyecto: "Infinito Mindfulness".
La idea de este proyectó nació el 9 de mayo de 2023, frente a la tumba de mi hijo mayor, Enzo. Al principio no sabía muy bien lo que estaba haciendo, solo sabía que no podía dejar que tanto dolor permaneciera estático. Necesitaba transformar algo. Y sentí que la única forma en que podía contribuir era compartiendo lo que a mí me había ayudado: el mindfulness, el arte, la escritura. Ofreciendo un espacio para el autocuidado, para hacer una pausa, reconectar y crear desde un lugar de autenticidad.
Algún tiempo después, Enzo me habló en un sueño. Me dijo que, si quería ayudar a otros, tenía que estar completa. Esa frase se quedó conmigo, no como una exigencia, sino como una guía. Empecé a tomar en serio mi propio cuidado. Apoyándome a mí misma para poder apoyar a los demás.
Y eso es lo que he estado haciendo estos dos años. Con pausas, retrocesos, momentos de profunda vulnerabilidad, pero también con mucha claridad.
Durante estos dos años, la enfermedad también llegó y me obligó a parar: ME/CFS, COVID persistente, problemas cardíacos. Se ha sentido como un retiro forzado de todas mis actividades diarias, mi trabajo, mis rutinas, incluso partes de mi identidad con las que antes me reconocía.
Gracias a, o a pesar de, estas enfermedades, tuve que dejar muchas cosas atrás. Me vi obligada a soltar lo que no podía controlar, a simplificar. Y aunque algunos días son muy difíciles, también han surgido momentos hermosos. Estoy aprendiendo a usar mi energía intencionalmente: para crear, para compartir, para sostener lo que me importa.
Logré certificarme como Instructora de Mindfulness y como Profesora de Arte Consciente, para poder compartir desde un lugar mejor y más responsable, justo antes de que la enfermedad me limitara tanto como ahora. Durante este tiempo, creé una página web y blogs, organicé talleres en línea y presenciales, y círculos de estudio. También pude vender algunas de mis obras de arte para apoyar una causa que acompaña pérdidas profundas y trabaja para prevenirlas. Superé mis miedos y me atreví a mostrar mi trabajo en una exposición colectiva, y una de mis obras fue incluida en un libro. Subí videos superando mi timidez, compartí ejercicios y escribí textos. Creé materiales de estudio y publiqué varios libros de forma artesanal. Ojalá, algún día, lleguen a un público más amplio. Probé nuevos formatos. Acompañé procesos. Y también aprendí muchísimo.
Crear me da energía. Apoyar a otros también. Incluso cuando puede ser frustrante. Incluso cuando a menudo no puedo hacer todo lo que me gustaría. Las ideas siguen creciendo dentro de mí de todos modos, como semillas que no se rinden: todavía germinando, esperando su momento para brotar.
Y eso, también, es Infinito Mindfulness. No solo lo que he hecho estos dos años, sino lo que todavía está naciendo, incluso en la quietud. Incluso en el silencio.
Todavía me emociono, mi corazón late fuerte y las lágrimas asoman cuando alguien me dice que se siente inspirad@ a crear por algo que compartí, o que algo que hice tuvo un impacto positivo en su vida. Porque en esos momentos, todo tiene sentido. Porque entonces entiendo que Infinito Mindfulness no es mío: es algo que sucede a través de mí.
Aún queda mucho por hacer, pero me siento lo suficientemente completa como para continuar. Estoy profundamente agradecida a tod@s los que han confiado en mí y a quienes me inspiran cada día.
He aprendido muchísimo y me he sentido profundamente apoyada. He recibido un gran cariño y muchos abrazos sinceros a la distancia. Aquí sigo, dando pequeños pasos conscientes, adaptando el formato según mis fuerzas y disponibilidad, pero siempre volviendo a lo que creo que es nuestra responsabilidad en este mundo —y también nuestro mayor regalo—: volver a nuestra verdadera esencia, crecer desde ahí, convertirnos en el mundo que deseamos ver, y llevar luz a quienes nos rodean.
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